miércoles, 16 de enero de 2008

+++ Lune +++



-¿Qué miras?- preguntó acercándose curioso.
-Nada- respondió calmadamente sin bajar la vista. -¡¿Cómo nada?! Algo estás mirando allá arriba- dijo tratando de ver lo que ella veía.
-La Luna, eso miro-
-¡¿La Luna?! ¿Qué tiene la Luna?- preguntó intrigado.
-Esta noche está hermosa- dijo sin perder esa quietud exquisita de los labios.
-¿?-
-Aquí en la ciudad no solemos apreciar la hermosura del cielo que tenemos sobre nuestras cabezas- posó su mirada en los ojos del muchacho -el cielo hace que cada noche sea un espectáculo hermoso a los ojos-
-Sí, tienes razón- dijo nervioso por aquella mirada cautivante y penetrante.

Ella volvió su cabeza al cielo con esos finos y hermosos movimientos de su cuello, él preguntó torpemente si podía sentarse a su lado; ella mirándolo de nuevo a los ojos advirtiéndole con esa mirada hermosa que tocarla no intentara, su cercanía no rechazó. Los dos alzaron su vista al cielo dejándose extasiar por aquel hermoso cuadro de fondo negro con pintas plateadas...




La Luna tiene un hermoso encanto que pese al ajetreo de esta ciudad no pierde su poder, ese poder maravilloso de encantar a quién la mire buscando consuelo. Nadie jamás sabrá que cosas he dicho a esa Luna alta y soberbia en las noches en que mi cuerpo no podía descansar en mi lecho; es que esa Luna traviesa ha sido confidente de tantas penas que ha albergado mi corazón, cuándo la oscuridad empieza a cerrar sus brazos ahogándome. Diosa de la noche, guía mi camino por el sendero correcto, no me dejes caer en la pena insurrecta que una vez me consumió calándome hasta los huesos, no quiero sentirme desnuda frente al miedo que agiganta sus pasos fuerte y poderoso hacía mí para alimentarse de mi débil valentía. Los espíritus se agitan frente a esta sombra de antaño envuelta de dolor, quieren protegerme para que no acabe perdiendo esa hermosa sonrisa que cuando niña solía iluminarme el rostro y esa ternura que hacía de mí un ser tierno, frágil y bondadoso.




"Todos los escritos aquí publicados son de exclusiva autoría de Jael Díaz. Prohibida la reproducción parcial o total sin la autorización de la autora. Todos los derechos reservados 2008."

martes, 4 de diciembre de 2007

Lo que eres y lo que crees


Creo que en alguna ocasión mencioné lo difícil que es entenderse a uno mismo, y dentro de ese proceso personal está el admitir lo que se es y lo que uno cree. Cuando uno suele sentirse como esos salmones que nadan contra la corriente en los ríos europeos se cuestiona muchas cosas de forma dramática que se llega a un punto de desesperación crítica en donde te asustas "¿estaré de patio?". Si en tu vida llegas al momento en donde decides cosas importantes y tomas caminos radicales y poco comunes dudas si dar el primer paso, porque crees que eres el único que está tomando ese camino, sin embargo al poco andar vas conociendo rostros amigables que te saludan y piensas "no estaba tan loca después de todo". Poco a poco conoces gente que está pasando por procesos similares a los tuyos, que está viviendo experiencias del mismo calibre que las tuyas...al final te das cuenta que esa gente que conoces por el camino que decidiste recorrer no sólo es gente similar a tí sino que empiezas a entender que es tu gente, no importa si no es la misma sangre que corre por las venas, simplemente sabes que esos rostros que te sonríen lo hacen simplemente por eso...porque son tu gente.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Mi derecho

Cuando nuevamente me manifieste por aquí, el siguiente párrafo se transformará en algo habitual al término de escritos propios:


"Todos los escritos aquí publicados son de exclusiva autoría de Jael Díaz. Prohibida la reproducción parcial o total sin la autorización de la autora. Todos los derechos reservados."

Pronto...




Creo que me hará muy bien retomar la escritura, ergo, lo haré. Volveré a publicar mis escritos y mis divagaciones varias por la vida...I'll return


domingo, 24 de junio de 2007

Después del temporal...el frío



"Después del temporal viene la calma"
, quizás este proverbio sólo debiéramos aplicarlo en forma metafórica para darle aliento a alguien porque para referirnos al tiempo por estos días en nuestro país porque hoy en día después del temporal sólo hemos tenido frío, frío y más frío. Después de las últimas lluvias que han asolado (porque en verdad lo han hecho) la zona central y gran parte del país, quienes sufrimos duras consecuencias debido a las inundaciones, no podemos esperar descansar cuando el Sol brilla alto en el cielo porque debemos soportar de cualquier manera la ola de frío que nos ha azotado de una forma desgarradora. No estoy exagerando con mis palabras, no por nada han fallecido ya cuatro personas por el intenso frío que en las noches se transforma en cual asesino recorriendo las calles. Y como siempre todas estas miserias las deben soportar los más desposeidos. Quien escribe lo hace porque sabe de que está hablando, si bien es cierto (y estoy agradecida por eso) tengo una casa en la cual albergarme de este frío, sin embargo conozco las causas del mismo, las lluvias.
Por ahora sólo nos resta tratar de aguantar el frío que no parece siquiera tener la intención de cesar, abrigarnos hasta la cabeza y cuidarnos de las enfermadades que suben desde el suelo aferradas a la humedad.

miércoles, 20 de junio de 2007

Santiago + LLuvia = Inundaciones



Todo el tiempo es lo mismo en esta ciudad, basta con que llueva sólo un poco para que las calles emulen de forma exitosa el caudal del río Mapocho; al menos esto lo "apreciamos" quienes vivimos en sectores periféricos y marginales de Santiago, razón por la cual no podemos quejarnos por los "charcos" de agua que nos dejan mojados hasta los tuétanos, esos reclamos sólo tienen cabida desde Plaza Italia hacia arriba, sólo ahí. La verdad es que salir de nuestras casas para cumplir con las rutinas diarias son una verdadera peripecia:


Debemos levantarnos mucho más que a primera hora.

Debemos soportar fríos realmente congelantes.

Debemos abrigarnos hasta parecer verdaderos osos polares.

Debemos salir pese a que lo único que se desea es quedarse en nuestra cama.

Debemos mojarnos (aunque usemos un paragüas) en los paraderos esperando micros.

Debemos surtir todo tipo de acciones (dícese puñetes, pisadas, empujones, etc...) de aquellos que desean subirse a las micros porque van atrasados.

Debemos soportar a los inconscientes automovilistas que gozan pasar a máxima velocidad por los charcos para dejar mojados a todos los presente en un paradero.

Debemos soportar una que otra pelea de algun enajenado pasajero y un no callado conductor de TranSantiago.

Debemos irnos en el metro apretados como lata de sardinas (o peor aún, como los judíos que eran llevados a campos de concentración)

10º Debemos esperar que el metro se detenga por tiempos prolongaaaaaados en cada estación.

11º Debemos...



Si siguiera quizás terminaría en la noche porque la verdad es que son muchos debemos los que hay que soportar, pero como dije antes, todo por vivir en sectores humildes de nuestro querido Santiago.



martes, 12 de junio de 2007

Lluvia...



La lluvia tiene un triste encanto,

la ciudad se agita...un dulce caos,
todos corren y yo sólo pienso en tí,
quiero verte,
sentirte;
mírame directo a los ojos,
allí verás que la lluvia trajo hasta mis ojos tu amor,
tu olor se mezcla con el suave aroma de la humedad;
te extraño,
me haces falta...
Me encantaste,
tan simple cómo que te quiero,
en mi mente,
conmigo...ahora y siempre.



Es curioso que suela escribir sobre amor y demases siendo que no conozco tal sentimiento y constantemente reconozco que vivo en una desesperante espera del amor, pero del verdadero. No digamos que soy una prominente escritora pero al menos lo hago porque me gusta, lo hago con el Alma; quizás en mis escritos reflejo inconscientemente la soledad infinita que hay en mi Alma y el anhelo de encontrar a ese alguien que me haga sentir lo que nunca antes he sentido...amor puro y bonito; tal vez sea utópico de mi parte pensar así pero me he dado cuenta que si espero de esa forma a ese alguien es porque en mis sueños, en los cuales me permito perder noche a noche y día tras día, me olvido y escapo de la realidad que tanto me asusta pero que a fin de cuentas es en la realidad en la que vivo pero a la cual no quiero acostumbrarme...simplemente no puedo, no es mi naturaleza.

La lluvia trae inevitablemente recuerdos y melancolías de antaño, cosas que quizás es bueno olvidar pero que no se pueden borrar de la mente, porque por mucho daño que nos causen son parte de nuestras vidas y ahí están y ahí estarán siempre.